|
|
| |
|
“El agua calma el fuego y al ardor los años” recita Joaquín Sabina mientras entona su guitarra. “El agua purifica nuestras angustias, introduce la dosis apropiada de melancolía, reinventa la alegría y la tristeza, domina los sentimientos del animal pensante que la observa” expresa Lino Braxe en la prosa poética “A melancolía da agua.” Eso es, exactamente, lo que el conjunto Yavirac, que en Quichua quiere decir “vertiente de agua”, ha hecho a través de más de 15 años de carrera artística. Al entonar los más reconocidos pasillos, el público ha sentido la melancolía y nostalgia del compositor, así como con otros géneros ha sentido la alegría y algarabía de esas manos que rasgan las cuerdas de la guitarra como jugando con los dedos. Esta agrupación, inició su trayectoria artística de la mano del Municipio Metropolitano de Quito, como la “Rondalla del Departamento de Cultura” de esta institución y fue creciendo junto con la Fundación Teatro Nacional Sucre. Anteriormente el grupo Yavirac estaba conformado por 5 integrantes, dos requintos, dos guitarras y una voz, una estructura tradicional de los grupos especializados en música popular. Actualmente, esta agrupación se ha convertido en un trío con dos voces y dos guitarras. Con un disco a cuestas y muchos proyectos para el presente y el futuro, el grupo Yavirac tiene mucha energía y así como el agua es “el mejor anteojo para contemplar con delicadeza el despertar de la poesía en los otros (Lino Braxe ‘A Melancolia da agua’)”, esta agrupación es como un caleidoscopio por el cual se traslucen muchas sensaciones y emociones que el público siempre ha sabido reconocer.
|
|
Yavirac
|
|
|
|
|
|
|