La música andina es una cascada que se encuentra en un bosque tranquilo: juguetona y poderosa al mismo tiempo.
La música andina es la voz del viento que aúlla entre las peñas altas: nacida solo del aire, pero muy fuerte.
La música andina es el vuelo del cóndor que hace un dibujo en el cielo: parece arte, pero da el sustento.
(Tomado del poema “Antikuna ñauraytaki” de June Ireland)
Los Andes, como grandes curacas, se elevan imponentes atravesando gran parte de América del Sur, invadiendo todo el territorio con milenarias creencias, con su clima frío, sus hogares cálidos, su cultura única y dentro de ella, su música.
La música andina emula la vida de este lugar y su estrecha relación con la naturaleza. Por este motivo es fácil escuchar instrumentos de viento que simulan los ventarrones del páramo andino o sus charangos hechos de quirquinchos que, como lo afirma el músico boliviano Florivio Alvis “son para el indígena un medio de comunicación a veces más claro y sincero que la propia palabra”.
Al ser el Ecuador parte de esta herencia musical, se tornó indispensable la creación de una agrupación que interpretara la vida y sonidos de la cultura andina. De esta manera y con la iniciativa de varios representantes de grupos como: Los Sachas, Comarca, Sumac Chacra, Nuevo Amanecer, entre otros, se creó la OIA (Orquesta de Instrumentos Andinos) en el año 1990 bajo la Alcaldía de Rodrigo Paz Delgado, con aproximadamente 80 músicos. De ellos, hoy en día quedan 38, entre fundadores y nuevos integrantes.
En este tiempo, no solo se ha consolidado el género musical andino sino que el panorama se ha abierto permitiendo a la Orquesta interpretar cualquier tipo de música pero con arreglos específicos para esta agrupación. Así lo afirma Segundo Cóndor, miembro fundador de la agrupación, quien sostiene que la OIA “ha sido una ventana abierta para poder exponer la música de los nuevos compositores ecuatorianos, en los que me incluyo, y todo género musical, ya que esta agrupación es muy versátil e interpreta partituras muy variadas.”
Este trabajo se ha visto reflejado en la aceptación del público ecuatoriano y extranjero que, al escuchar temas de la orquesta, ha bailado, cantado y sentido un cúmulo de sensaciones distintas. Por esto la agrupación se ha convertido en un referente de la música andina en nuestro país y a nivel internacional siendo ovacionados en diferentes países como: Colombia, Brasil, Perú, Chile, Rusia, Alemania y México.
Esto ha permitido trazar metas claras tales como consolidar el formato de la orquesta, que es muy original; sistematizar sus instrumentos, crear una escuela para este género y seguir difundiendo la música ecuatoriana dentro y fuera de nuestro país.
Cumpliendo con esa guía y luego de grabar 5 discos, la OIA festejó sus 20 años de trayectoria en el ámbito musical nacional y extranjero, realizando una gira por el país y Colombia junto con el grupo colombiano “Cimarrón” en el mes de noviembre y diciembre de 2010, y culminando la misma con un concierto y homenaje a toda la agrupación en el Teatro Nacional Sucre el 11 de diciembre del mismo año.
El tiempo avanza de manera cíclica, como lo concibe el mundo andino y los frutos que hoy se saborean son los esfuerzos del ayer. Es por esto que la OIA sigue manteniendo la originalidad que siempre los ha caracterizado, así como el esfuerzo por componer y crear arreglos únicos en su género y teniendo presentes las palabras del poeta otavaleño Ariruma Kowii, “Siempre es bueno tener los pies en la cabeza (…) para que tus pasos nunca sean ciegos.”